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jueves, 6 de agosto de 2015

REUNIÓN CON LA FEDERACION DE CLUBES DE JARDINES DE LA REGIÓN DE VALPARAISO

Han pasado tres años desde la elaboración de la propuesta de Ley del Árbol Urbano para Chile, periodo de tiempo en que esta iniciativa ha sido conocida y compartida por un número cada vez más amplio de personas. El mismo año se inició la recolección virtual de firmas para apoyar esta iniciativa y se creó el blog Ley del Árbol Urbano para Chile. El 15 de abril de 2014 se publicó el texto del proyecto de ley en el blog Arboricultura Urbana, por tratarse del blog con mayor visitación en esta materia.

El 4 de julio de 2014 se entregó el proyecto de Ley del Árbol Urbano para Chile por carta dirigida a la Presidenta de la República, acompañando el texto con 500 firmas, el que fue enviado al Ministerio del Medio Ambiente para su estudio. Se ha mantenido una permanente actividad en redes sociales, donde destacan en Facebook la página Arbol cl y el grupo En Defensa del Árbol Urbano. En el blog Denuncias para Proteger y Conservar los Árboles Urbanos es posible observar la poda salvaje y la tala que en las comunas se realiza sobre los árboles urbanos.

El interés por lograr que los árboles urbanos hagan un real aporte a la sustentabilidad de nuestras ciudades, incide a su vez en una cada vez mayor preocupación por el futuro del Proyecto de Ley del Árbol Urbano para Chile. Es necesario entonces iniciar una nueva etapa para apoyar esta iniciativa, la que tuvo un primer paso en reunión sostenida con la Federación de Clubes de Jardines de la Región de Valparaíso (ver foto a continuación), la que surgió por invitación para exponer respecto de los contenidos de la Ley del Árbol Urbano para Chile.
Directiva Regional y representantes comunales de los Clubes de Jardines de la V Región
Se sostuvo una conversación muy amena y acogedora, en la que fue evidente el dominio que las participantes tienen sobre las materias abordadas por el proyecto de ley, destacando una fuerte coincidencia con los dos ejes de la ley, a saber:
  1. Que los árboles urbanos deben ser tratados de forma tal que puedan entregar el máximo de beneficios ambientales, sociales, económicos y culturales que son capaces de generar, sin importar el lugar donde se encuentren, la especie de que se trate o las condiciones que los rodean y,
  2. Que cuando hablamos de árboles urbanos debemos considerar todo el ciclo de vida del árbol.
    Por lo tanto la Ley del Árbol Urbano para Chile aborda materias relacionadas con producción de semillas y material vegetativo de reproducción, la producción de plantas en vivero y su crecimiento en sombreaderos definiendo la calidad del árbol urbano, el sitio y forma en que es plantado, el manejo del árbol, prohibición de la "poda del alcalde", la protección de los árboles singulares y el reemplazo de árboles en estado de desmoronamiento.
Ciclo de Vida del Árbol Urbano (Del Pozo, S. 2914)
En la conversación fueron abordados diversos aspectos de la ley en los que coincidimos que deberían ser incorporados o fortalecidos en el texto, a saber:
  • Definir mecanismo para identificar los árboles que serán promovidos para las distintas zonas del país.
  • Definir como se incorporarán o adscribirán a la ley los árboles urbanos establecidos en lugares privados. 
  • Cual será la forma como se integrarán a la ley las organizaciones relacionadas con los distintos aspectos que considera la arboricultura urbana, entre ellas los Clubes de Jardines.
  • Los vecinos no tienen como informarse del cuidado que hay que hacer a los árboles.
  • Como se incorpora la capacitación en jardinería en la ley.
  • Si es posible incorporar en la Ley del Árbol Urbano un código de ética del ciudadano.
La reunión fue muy interesante y enriquecedora. Las distintas materias planteadas por las participantes son de gran relevancia para el fortalecimiento del proyecto de Ley del Árbol Urbano.

Agradezco la invitación que me cursaron para exponer sobre el proyecto de Ley del Árbol Urbano para Chile.

Santiago JM Del Pozo Donoso
correo: arbol.cl@live.cl
@santiagodelpozo



martes, 2 de octubre de 2012

ARBOLES URBANOS SINGULARES

El interés por los árboles urbanos en Chile es de reciente data. Tan solo en los últimos años ha sido relevada su importancia luego de verificarse que más del 80% de los árboles urbanos, se encuentran en lugares como calles, avenidas y pasajes, y que menos del 20% de los árboles a nivel comunal se encuentran en parques y plazas. Estos datos provienen de comunas tradicionales como Santiago, Providencia, La Reina o Vitacura, que son las comunas que más áreas verdes mantienen. Se ha verificado también que hasta hace muy poco tiempo se atribuían a las área verdes funciones ecosistémicas que efectúan solamente los árboles, las que por su importancia han sido estudiadas desde hace mucho tiempo en los países desarrollados. 
Palma chilena. Árbol singular de Madrid
plantada en el Jardín del Parterre de Aranjuez

Entre los diversos aspectos de los arboles urbanos que por interpretaciones erróneas estaban sumergidos y sin un tratamiento adecuado, están los árboles que por su belleza, longevidad, tamaño, historia, estética u otro motivo se distinguen notoriamente de los demás árboles que en la ciudad crecen. En su conjunto representan estos árboles un valioso patrimonio natural creado por el ser humano, el que por falta de conocimiento y reconocimiento, hasta ahora ha pasado desapercibido para nuestra sociedad.

Son diversos los conceptos que en el mundo se aplican para clasificar los árboles singulares, entre los cuales se puede mencionar aquellos donde el árbol urbano está asociado a aspectos históricos y tradiciones, como por ejemplo un hecho histórico o cultural relevante, por crecer junto a un edificio histórico o formar parte de leyendas, mitos o tradiciones; por aspectos biológicos entre los que cuentan su rareza, edad, hábitat, origen; tamaño que se caracteriza por el grosor del fuste, altura, tamaño de copa, mayor presencia que el común de su especie; estética donde destaca la belleza del árbol o arboleda en su conjunto, su valor estético o si pertenece a un paisaje sobresaliente.

Una de las consecuencias de resaltar la singularidad de los árboles urbanos consiste en el incremento de su cuidado. Los árboles urbanos, al igual que todos los seres vivos cumplen un ciclo de vida cuyas etapas requieren cuidados especiales, sobre todo aquellas etapas que se encuentran más allá de la madurez.

No ha sido fácil identificar árboles urbanos que en nuestro país puedan ser incorporados  en la categoría de singulares, pero los hay y algunos de ellos se describen a continuación:

1.- Olmo de Inés de Suarez, comuna de Renca

La historia señala que Inés de Suarez junto con los Jesuítas que se establecieron en Renca, se preocuparon de la evangelización de los habitantes indígenas de esa zona ubicada entre el río Mapocho y los Cerros de Renca. De acuerdo con lo señalado en diversas referencias "La tradición indica que unos viejos olmos en la calle Balmaceda y Domingo Santa María fueron plantados por la española". 

Es efectivo que en la vereda sur de calle Balmaceda esquina de calle Domingo Santa María se encuentra aún un olmo (Ulmus americana). Es importante considerar que puede vivir varios cientos de años y alcanzar altura de más de 30 metros. Nuestro olmo tiene una altura actual de 16 metros y un diámetro de 100 cm. aprox.

En la actualidad el olmo americano en Chile está siendo atacado de forma severa por el escarabajo vaquita del olmo (Xanthogaleruca luteola), insecto que se ha convertido en plaga debido a que no tiene enemigos naturales en nuestro país, motivo por el cual no ha sido posible aún controlar con agentes naturales. Solo es posible aplicar control químico para disminuir al máximo su peligrosidad. 
2.- Jardín de Arturo Prat

En la intersección de calle Antonio Varas con Av. 11 de septiembre, comuna de Providencia, se encuentra la Plaza Juan XXIII, que en sus orígenes corresponde a los jardines de la casa patronal de la Hacienda Lo Chacón, en donde pasó su niñez nuestro héroe nacional Capitán Arturo Prat Chacón

Se caracteriza el lugar por las hermosas palmeras que allí crecen, las que en opinión de algunos tienen más de 80 años, dato que es importante precisar.

Es por el descrito vínculo familiar que un busto de bronce del héroe se encuentra al centro de la plaza, colocado por la Armada de Chile, junto con el Instituto Histórico Arturo Prat y la Ilustre Municipalidad de Providencia. En su base, lleva la siguiente inscripción :

CAPITÁN ARTURO PRAT CHACÓN
3 de abril de 1848 - 21 de mayo de 1879
Su sacrificio significó la pérdida de un hombre ejemplar pero la Patria ganó un héroe excelso

Se especifica atrás del pedestal el dato del por qué está montado allí el busto, diciendo que en 1853 se encontraba allí el fundo de los Chacón y que en él "realizó sus primeros juegos infantiles el niño Arturo".

Junto con la expansión de Santiago, fue común durante el 1800 que las casas patronales y sus parques-jardines fueran donados a la comunidad. a modo de ejemplo señalo parte importante del parque del Palacio Cousiño, convertido en la actualidad en plaza, y la Plaza Brasil que antes de ser donado a la comuna de Santiago por la Congregación de la Preciosa Sangre de Nuestro Señor Jesucristo, era parte del convento del que hoy queda la Iglesia, con entrada por calle Compañía, y el Colegio Santa Cecilia, con entrada por calle Maturana.

3.- Pino de Canarias en Parque Forestal

Para la creación del Parque Forestal, el que fue inaugurado el 18 de septiembre de 1910 y formó parte de las obras con que se celebró el Centenario de la República, se utilizaron  7.700 árboles que vinieron desde los viveros de don Salvador Izquierdo en la Quinta Región, palmas chilenas donadas por don Ascanio Bascuñán, dueño de la hacienda de Ocoa y 300 plátanos orientales. 


El Ingeniero francés Jorge Dubois fue el encargado del proyecto de creación del Parque Forestal, donde otras fuentes señalan que existen alrededor de 6500 ejemplares arbóreos, destacando entre las especies utilizadas plátanos orientales, pimientos, araucarias, jacarandaes, peumos, palmeras, quillayes, acacias, entre otros. La municipalidad de Santiago señala que para la creación del parque se utilizaron más de  2.000 ejemplares de Plátanos Orientales traídos desde Francia, los que una vez en Chile se unieron a Jacarandas, Tilos, Magnolias, Ceibos, etc.

Todo este proceso se realizó en forma paralela al inicio de la forestación del Cerro San Cristóbal, actividades que diversas referencias sitúan en año 1921 con el establecimiento de 400 aromos en la ladera que da hacia la calle Dominica. Otras especies exóticas utilizadas fueron eucaliptos, pinos, prunos, acacios y almendros. En el sector de la cantera del Cerro San Cristóbal y en la cumbre donde se encuentra el Observatorio Manuel Foster, es posible encontrar numerosos pinos de Canarias, los que se caracterizan por presentar tres acículas por verticilo de mas de 20 cm de largo cada una.

En el Parque Forestal se encuentra un pino de Canarias, el que por su desarrollo induce a pensar que es uno de los ejemplares de esa especie arbórea que fue producida para ser utilizada en la forestación del cerro San Cristóbal. De ser cierta esta hipótesis se comprobaría el vínculo que existió entre ambas forestaciones y entre los equipos de personas que trabajaban en ambas actividades. Es posible que las plantas fueran producidas  en el vivero de la Quinta Normal de Agricultura, que al 1900 ocupaba 5 hectáreas. A continuación se muestra el ejemplar de Pino de Canarias que fue establecido en el Parque forestal.
Estamos hablando de un árbol que reúne varias características singulares: primero su tamaño que sobrepasa los 20 metros de altura, en segundo lugar su edad que estaría cerca de los 100 años y en tercer lugar la especie que es poco común en nuestra región y en el país en general. Este árbol representa también el trabajo en conjunto de distintas instituciones en pos de la arborización de nuestra ciudad. 

4.- Canelo plantado por Gabriela Mistral

Durante una visita que Gabriela Mistral, nuestra insigne poetisa y premio novel de literatura, realizó a la ciudad de Osorno, en ceremonia oficial realizada el 2 de mayo de 1938, ella plantó un canelo en la plaza de armas de esa ciudad, momento histórico que se recuerda con una inscripción en una piedra que se sitúa en las esquinas de las calles Ramírez y Matta.

Aunque el canelo (Drimys winteri J.R.Forst. & G. Forst.) en cuestión fue cortado y no existe referencia que permita entender tal desastre (que no sea el constante hostigamiento y compactación del suelo por pisoteo humano), el 6 de mayo de 2008 fue repuesto simbólicamente por un nuevo ejemplar de la misma especie.

Desde el punto de vista de la singularidad de este árbol destaca sin duda la presencia y actitud de nuestra poetisa Gabriela Mistral, hecho más que relevante para sustentar la elaboración de un programa especial de conservación del árbol y promoción de actividades conmemorativas. Destaca también la especie elegida para ser plantada, siendo el canelo un árbol autóctona, símbolo religioso de pueblos indígenas del sur de nuestro país, como son Mapuches, Huilliches, entre otras etnias.
5.- Pimiento donde San Martín amarró su caballo

El día 7 de febrero del año 1817, el general don José de San Martín entró en la villa de San Antonio de Putaendo, donde ya se encontraban O’Higgins y Soler, siendo recibido con muestras de intenso júbilo por el pueblo y por el campesinado que acudía en largas cabalgatas, desde puntos distantes, para conocer al héroe que había formado el Ejército de los Andes en Mendoza y que había logrado la gran hazaña del cruce de la Cordillera.

Cuenta el escritor Benjamin Astudillo Cruz que entre repiques de campanas, músicas marciales y despliegue de banderas de la patria vieja y albicelestes de la otra banda, llegó San Martín a la plaza, descendió de su caballo, que amarró al viejo pimiento que hasta hoy subsiste y es glorioso testigo de aquellos tiempos heroicos, y con su Estado mayor entró a la iglesia parroquial, donde rezó ante la imagen de San Antonio, Viejo y Milagroso, que actualmente se conserva, restaurada, en un fanal, a la entrada izquierda del actual templo”.

Este pimiento Centenario ha sido incorporado en diversas rutas históricas que se han construido con fines conmemorativos y turísticos. Todos los años se realizan en este lugar histórico ubicado en la Plaza de Armas de Putaendo, diversas actividades y ceremonias en conmemoración del Ejército Libertador.

6.- Gomero en Plaza Victoria, Valparaíso


Los gomeros son árboles muy apreciados en nuestro país y sus distintas especies están representadas en diversos ambientes urbanos. En la V Región de Valparaíso se encuentran gomeros de la especie Ficus macrophylla creciendo en el parque Victoria, ambiente costero similar al de su geografía de origen en Australia. En su estado natural alcanza un notable desarrollo en altura aunque menor éste que el desarrollo que alcanza su copa.

En Santiago es posible encontrar ejemplares de gomero de la especie Ficus elástica creciendo en áreas verdes y también en patios de casas antiguas. Este es el caso del gomero que se encuentra en la plazoleta de calle Santo Domingo con Matucana que tiene una altura superior a los 14 metros y ancho de copa superior a los 20 metros.  En calle Agustinas, entre García Reyes y General Bulnes, en el patio de una casa utilizada en la actualidad como estacionamiento, encontramos otro gomero de la misma especie y de grandes dimensiones. A continuación imágenes del gomero de Sto. Domingo con Matucana.
 
A continuación imágenes del gomero de calle Agustinas.

7.- Primer Álamo traído a Chile desde Mendoza.


El tronco del padre de todos los álamos chilenos,
aún se conserva en el patio central del
Museo de Arte Colonial de San Francisco.
Fuente: Revista Pacífico Magazine,
N° 11, nov. 1913..
Los primeros álamos llegaron a Chile recién en 1810, año en que se constituyó la Primera Junta Nacional de Gobierno. La variedad que llegó se conoce como “álamo piramidal”, “de Italia” o “álamo de Lombardía”. Esta especie, desde la época del Imperio Romano, estaba bien extendida por toda la cuenca del Mar Mediterráneo y, a pesar de las apariencias, su nombre proviene del latín (alms) y no del árabe, como se podría llegar a pensar.

Los primeros “álamos lombardos” llegaron a Santiago desde Mendoza, gracias a las gestiones del padre franciscano José Javier Guzmán; cruzando la Cordillera de Los Andes, como lo haría algunos años más tarde el Ejército Libertador:

El año 1810, siendo Provincial de la Orden del Patriarca San Francisco el R.P. F. José Javier Guzmán, recibió 20 álamos que había encargado a la ciudad de Mendoza de Cuyo en el año anterior: estas 20 plantas eran de media vara de largo y tenían el grueso correspondiente a plantas de un año; venían con cogollos y hojas verdes que aquí llegaron secas, mas como las regaban a menudo en el cajón en que estaban acomodadas, llegaron bien verdes diecinueve y una seca. Inmediatamente hizo el mismo Padre plantar algunas en el convento, y otras repartió entre los vecinos […] de estas diecinueve plantas se ha multiplicado en el tiempo de treinta años corridos hasta ahora, una cantidad innumerable desde Copiapó hasta Talca. Los primeros árboles plantados están en toda su robustez, y de un grueso y altura como los robles, pataguas, canelos indígenas de doble edad, que es cuando están en toda su fuerza”.(Fuente:  El Agricultor, N° 10, abril, 1840, pp. 16-23).

Fue así como los primeros álamos llegaron al Convento de San Francisco y a algunos vecinos de sus alrededores. Habrán imaginado los franciscanos que los descendientes de esos diecinueve árboles traídos desde Mendoza, once años después terminarían marcando la personalidad de la avenida más importante de la capital de la República. 


8.- El Árbol Más Antiguo Existente en una Ciudad en Chile

Se trata de un ejemplar de Roble (Nothofagus obliqua) ubicado en Avenida Circunvalación Sur, en el bandejón central, en Valdivia. El árbol corresponde al ejemplar más antiguo existente en una ciudad en Chile, según el académico de la Facultad de Ciencias Forestales y Recursos Naturales de la Universidad Austral de Chile, Dr. Iván Díaz. "Está aquí desde que la zona era un espeso bosque nativo, destaca por su tamaño, altura y diámetro, su densa cobertura de plantas epífitas, especies que son frecuentes en árboles grandes de los bosques nativos adultos.

Luego de que la Ilustre Municipalidad de Valdivia hiciera un estudio del arbolado urbano y decidiera cortarlo, un equipo de académicos del Instituto de Silvicultura de la Facultad de Ciencias Forestales y Recursos Naturales, UACh, elaboró un diagnóstico sobre el estado sanitario del ejemplar. Fue así como se determinó su estado sanitario, las condiciones del suelo que lo sostiene, y su edad. La extracción de tarugos permitió identificar la edad mínima del árbol mediante el conteo de los anillos del crecimiento. "El estudio realizado en el Laboratorio de Dendrocronología y Cambio Global de la UACh concluyó que tiene más de 285 años, pero si nos proyectamos hacia el centro del árbol calculamos que tiene unos 350 años", enfatizó Díaz.

"La edad del roble indica que nació de forma silvestre en el bosque nativo que cubría esta zona antes de ser colonizada. La gran presencia de epífitas confirma que se originó en un bosque nativo, por lo cual este roble representa un legado biológico en la ciudad, legado que proviene del bosque original albergando muchas especies vegetales propias de los bosques nativos", señaló Díaz. Destacó que Valdivia es la única ciudad que posee árboles antiguos en el radio urbano, "en general en otras ciudades los árboles más viejos son plantados y generalmente exóticos, acá en cambio encontramos aún presentes árboles nativos, que vienen del bosque".

Otra de sus características es una cicatriz originada por un incendio probablemente ocurrido hace más de 100 años. Además alberga un nido de lechuza (Tyto alba), rapaz considerada beneficiosa por ser controladora de ratas y ratones. Cabe destacar que un grupo de alumnos de la carrera de Ingeniería en Conservación de Recursos Naturales, realizó un estudio en torno a este tema. Se tomó datos a lo largo de un año, luego de lo cual se concluyó que las lechuzas que habitan el roble comen alrededor de 600 ratones al año.

En consecuencia, luego de las gestiones, el equipo de la UACh finalmente logró conservar el árbol. La intención ahora es protegerlo como patrimonio natural de gran valor histórico para la ciudad de Valdivia. Para ello se planea colocar una placa informativa que dé a conocer las características únicas que éste posee, además de anclarlo mediante tensores. "El roble presenta un buen estado sanitario y un crecimiento normal y constante, lo cual confirma que está creciendo en buenas condiciones. Por estas razones, no se justifica su remoción por problemas sanitarios", indicó el docente.

Fuente: http://noticias.uach.cl/principal.php?pag=noticia-externo&cod=56053


Consideraciones finales 

El objetivo de este artículo es que el lector comprenda la relevancia de cuidar los árboles singulares en todos y cada uno de los lugares en que éstos se encuentran, lo que significa competencias y recursos. Cada árbol singular debe tener un Programa de Cuidados especial que permita asegurar su conservación en el tiempo.


Los árboles singulares son parte de nuestra historia y se enlazan con la historia de personas, instituciones y de nuestros barrios, comunas y ciudades. Por este motivo los árboles singulares se convierten en un material educativo de enorme valor. 

Corresponde a los árboles singulares un título especial en el articulado de la futura Ley del Árbol Urbano.



Aportes a arbol.cl@live.cl de nuevos datos de árboles urbanos singulares.

sábado, 1 de septiembre de 2012

NECESIDAD DE IMPLEMENTAR EL NUEVO PARADIGMA DEL ÁRBOL URBANO


Se aproxima la fecha en que expondré sobre “Biodiversidad, Áreas Protegidas y Protección de Especies” en el diplomado “Políticas Públicas de Medio Ambiente, Energía y Desarrollo Sustentable”, donde el año pasado mostré una imagen del retroceso de la vegetación desde la última glaciación. Se observa allí que por la costa, entre La Serena y Rancagua, estaba presente la formación Bosque Lluvioso de Olivillo Costero, la cual ha ido desapareciendo. En la actualidad encontramos vestigios de dicha vegetación en Fray Jorge, Talinay, Cerro Sta. Inés (Los Vilos) y enormes  olivillos creciendo en las quebradas costeras del Centro Experimental Tanumé, al norte de Pichilemu.

El corolario de esta historia es que debido al cambio de condiciones de precipitaciones, que ha ido disminuyendo gradualmente, se produce un retroceso de la vegetación y existe en nuestro país cada vez menos bosque nativo. Sabemos que los árboles, la vegetación en general, acumulan el CO2 presente en la atmósfera.

¿Se contradice esta información con el discurso de Al Gore respecto del aumento exponencial de CO2 en la atmósfera y el cambio climático? Probablemente no en el efecto, pero si en las causas.

Es importante tener en cuenta también los datos entregados por un reciente estudio que determinó que en los últimos 8.000 años el ser humano ha talado y eliminado la mitad de los bosques del planeta.

La conclusión es que el retroceso de los climas templados hacia los polos más la eliminación de los árboles contribuyen a que el CO2 se acumule en la atmósfera. Si a esa situación sumamos un incremento del CO2 producido por consumo de combustibles fósiles y por incendios forestales, tenemos como resultado un aumento significativo de la temperatura de la atmósfera y del planeta, lo que lleva a un rápido deshielo de los casquetes polares.

¿Por qué a Al Gore se le olvidó hablar de la pérdida de bosques y vegetación por disminución de las precipitaciones asociado a glaciación y la tala de la mitad de los bosques del planeta?
Resultado del sondeo de hielo de Vostok (Antártida). Completado con datos de
concentración de CO2 de Law Dome y de Mauna Loa (Hawai)

Todos estos datos nos deberían llevar a concluir que es de la mayor importancia plantar más árboles, pero el convencimiento no es tan profundo como para llegar a movilizarnos en ese sentido como sociedad.

¿Es importante disponer de información para tomar decisiones?

Un segundo dato proviene de la necesidad de utilizar árboles para descontaminar la atmósfera.  Son diversos los estudios que señalan que los árboles de copa densa, y de hoja perenne en los climas mediterráneos con inversión térmica en invierno, capturan contaminantes de la atmósfera, especialmente polvo en suspensión, PM10 y PM2,5.

Pero constatamos que los tomadores de decisiones arborizan las calles de ciudades con aire contaminado con especies de hoja caduca, las que en invierno, cuando se dan los episodios críticos de contaminación del aire, y fallecen niños y ancianos producto del agravamiento de enfermedades respiratorias, simplemente no tienen hojas, se encuentran sin follaje, estando imposibilitados de capturar material particulado  y tampoco producen oxígeno.

En La Serena, Santiago, Rancagua, San Fernando, Chillán, Temuco, etc, se plantan plátanos orientales, melias, liquidámbares, tuliperos, olmos, entre otras especies de hoja caduca, como si la información científica que apunta a la necesidad y urgencia de utilizar especies de hoja perenne no fuera suficiente o, peor aún, como si dichas información científica no existiera. Se dejan de lado especies de hoja perenne y abundante follaje como quillay, molle, peumo, maitén, belloto del norte y tantas otras, que además son nativas y forman parte de nuestro acervo cultural. ¿Acaso la información científica y técnica no llega a ciertos escritorios y menos aún a los oídos y conciencia de los tomadores de decisiones?

El próximo mes participare como relator en el diplomado “Políticas Públicas de Medio Ambiente, Energía y Desarrollo Sustentable”, oportunidad en la que mostraré parte de la abundante información que está disponible para sustentar un cambio de criterios, de paradigma sobre el arbolado urbano, preguntándome una vez más respecto del problema que existe y que impide a quienes toman decisiones en este tema ver lo que todos vemos, y que impide generar en ellos mismos y en sus acciones un cambio tal que nos permita vivir en mejores ciudades, ciudades sustentables: las mismas ciudades pero ahora ciudades saludables.

Son numerosas las publicaciones que hablan de un cambio en la forma de desarrollo de las ciudades, los que a las luz de las experiencias, los problemas, las soluciones adoptadas y la enorme brecha existente, que se sigue ampliando, entre la forma que toma la ciudad y las necesidades de las personas, apuntan a un quiebre entre las concepciones urbanistas que han guiado la discusión en este ámbito y el desafío de lograr que nuestras ciudades sean sustentables. El corolario de esta situación apunta a un cambio de época en que el urbanismo queda en el pasado y ahora se habla de ciudades sustentables, lo que requiere de nuevos enfoques y nuevas soluciones.

Uno de los elementos que se requiere abordar para lograr que nuestras ciudades sean sustentables es el arbolado urbano, el que durante siglos ha sido desplazado de toda planificación y que en la actualidad, a partir de entender sus múltiples funciones, cobra relevancia. La primera reacción radica en separar el tema arbolado urbano del tema áreas verdes. Se sabe que las áreas verdes ocupan una parte muy pequeña del territorio de las ciudades, alrededor del 10% de la superficie total, pero que los árboles urbanos están presentes en toda la ciudad. Un segundo dato proviene de comunas como Santiago, La Reina, Providencia o Vitacura, las que en sus áreas verdes está presente alrededor del 15% de los árboles de esas comunas y una cifra igual o superior al 85%  de los árboles que en ellas han sido establecidos se encuentran fuera de las áreas verdes, ubicados en calles, avenidas, pasajes. Los datos señalados no consideran a los árboles que se encuentran en recintos privados.


Entonces cae por su propio peso el criterio urbanista que asigna importancia a las áreas verdes y que deja de lado el arbolado urbano. A modo de ejemplo señalar que la lucha contra la contaminación del aire que se ha dado desde 1990 en la Región Metropolitana de Santiago se ha centrado en la utilización del criterio urbanista, motivo por el cual se han realizado numerosos catastros de áreas verdes y ningún catastro de número de árboles en nuestras ciudades. El indicador utilizado ha sido metros cuadrados de áreas verdes por habitantes (m2av/habitante), reduciendo de esta forma la posibilidad de capturar contaminantes al potencial existente en el 10% del territorio comunal. Para medir la captura de contaminantes efectuada por los árboles se deben usar combinaciones de indicadores que den cuenta de la presencia de árboles en todo el territorio comunal, las especies utilizadas, si los árboles son de hoja caduca o perenne, la cantidad de árboles, el potencial del territorio para establecer más árboles, las condiciones en que se encuentran los árboles, entre otros aspectos.



Santiago JM Del Pozo Donoso
arbol.cl@live.cl
12/09/2012.